TRAPITOS Y PRINCESAS

TRAPITOS Y PRINCESAS

Uno se sienta a ver películas made in Hollywood y está advertido de ciertas bajadas de línea. Sabe que es probable que aparezca cierta propaganda de que son una raza superior y que el sistema no falla. Uno sabe que ponen el énfasis en la palabra “libertad” y que apuntan, casi siempre a resaltar la superación individual. Es decir, por ejemplo, si alguien creció mal alimentado y pobre, el sistema no tiene nada que ver, si no tiene éxito (acumular dólares) es porque no logró superarse (y es su culpa). Ese tipo no tuvo libertad de elegir casi nada pero a Hollywood no le importa mostrar eso. En definitiva, uno sabe que el superhéroe o el rambo de turno va a ganar y que los malos tendrán rasgos orientales, soviéticos, asiáticos o lo que la etapa política internacional mande. Uno sabe que los extraterrestres bajaran en Estados Unidos porque ellos nos están avisando que son los más capacitados para entender extraterrestres y que si, de todas formas, los E.T. llegaran a varios puntos del planeta, los violentos seguramente, serán los venezolanos, los chinos o los rusos y ellos “tan pacíficos siempre” son los que finalmente salvaran al mundo, combatiendo o vislumbrando lo que el resto no pudo.independence_day__xlg

Bien. Aclarado esto es significativo señalar que en el caso de los niños, frente a ciertas películas, las consecuencias, la defensa si se quiere, es algo diferente.

La esencia, el mensaje de cualquier historia o anécdota que los “adultos” narran son captados por los niños que escuchan y ven, más allá de lo que los distraídos adultos creen. Más de una vez, son capaces de captar el nudo de lo que alguien dice, aunque todavía no conozcan todas las palabras que escuchan, aunque parezca que la atención esté puesta en otro lado.

Por eso el rol de las películas infantiles es importante. Por eso mismo considero que un adulto tiene que acompañar a los niños cuando se sientan frente a una pantalla a ver una película infantil y, contestar preguntas y advertirle sobre la veracidad de ciertas bajadas de línea. Más de una vez lo que se muestra como un axioma, como lo “normal” suele ser una falacia y tener cierta intención ideológica.

b6ieaijcaaahunn-jpg-large Hay muestras torpes de bajadas de línea políticas en películas infantiles, por ejemplo en “Batman & Robin” (1997) cuando aparecen los grandes “villanos” del mundo a comprar un soldado monstruoso, se ve claramente la figura de Fidel Castro. En Annie (1982) están hablando la niña, el multimillonario y su secretaria. El mayordomo negro detiene un hombre de barba con una bomba en la mano, y la explicación que le dan a la niña (al espectador) es algo así: “era un bolchevique que quiere matar al multimillonario porque es la prueba de que el sistema capitalista funciona”… ¿Quedará algo de esos mensajes insertos en películas infantiles?…de todas maneras la intención es evidentemente.

¿Cuantas adolescentes, y un poco más grandes también, repiten lo que las princesas Disney les han enseñado en su infancia: “La felicidad llega con un vestido de “hadas” que te haga brillar ante un hermoso príncipe que te llevará a vivir a su castillo”

blancanieves_Blancanieves, luego de que los siete enanos le dieran asilo y lucharan por ella, fue engañada por una bruja y cayó dormida, los enanos fueron por el príncipe para que le diera el beso (no es que “se besan” sino que “él” le da un beso) y el final “feliz” de Blancanieves es cuando ella abandona a sus amigos y se va al castillo con el príncipe. Digamos que la amistad y el agradecimiento no serían valores presentes en ésta historia de Disney.

En “La bella durmiente” otra vez, la mujer atractiva que tiene poder es una villana (en la otra película se transforma en bruja y en ésta, en dragón). Aurora, en cambio es un testigo pasivo de la historia, no sabe nada de sus padres; es engañada durante 16 años por las hadas; no se da cuenta, aunque baile y hable con él, que se trata de un príncipe y cree que es un campesino. Maléfica la duerme y, a ella también, la despierta el beso que le da un hombre.

ursula-vanessaPrincesas como trofeos, supeditadas totalmente a lo que haga el príncipe. Se las engaña fácil y tienen que ser librada del mal (proveniente, casi siempre, de mujeres que tienen poderes y pueden cambiar su apariencia) La princesa ingenua, de protagonismo moderado, representa la bondad. La mujer con poder puede mostrarse atractiva o hacerse pasar por bondadosa pero es maligna. Además de las villanas ya mencionadas vale recordar a Ursula, la bruja del mar, que se convierte en una mujer atractiva y sin tentáculos para interponerse entre la sirenita y el príncipe o el personaje de la farsante ovejita en Zootopía.

¿Quizás querrán decir que el poder es exclusivo de los hombres? Porqué si las buenas tienen poderes: ¡cuidado! quedaran aisladas hasta de su propia hermanita, como pasa en “Frozen”.

En el caso de “Valiente” los candidatos a novio son grotescos, entonces ahí la compañía Disney le permitió a la heroína no casarse. Rapunzel no se anima a salir de su torre hasta que no la acompaña un hombre. En esta historia hay otra malvada, con menor atractivo que aparenta cuidarla pero que vive gracias al cabello mágico de Rapunzel (quién tiene poder pero es la villana la que lo opera y usufructúa) La villana no se convierte en dragón, ni en bruja, su lado escondido, cuando no tiene poder, es el de una anciana.

Nuestro hijo, sobrino, nieto, con sus ojos bien abiertos va a absorber conceptos de las historias, seguramente atraído por esos colores en movimiento. Es cuestión de acompañarlos, no de censurarles nada, simplemente de estar y contarles que esa es una perspectiva y que hay más y recordarle que somos humanos, que no somos objetos que deben ser elegidos a condición de ser “lindos” o ser “príncipes” o “princesas”.

Hay una película premiada en Moscú como mejor película – festival internacional de cine infantil – cuya historia es digna de más premios y es argentina. “Petete y Trapito” (1975) es un largometraje de animación, escrito y dirigido por Manuel García Ferré.trapito_salapin

Trapito salva a un gorrión de morir ahogado, en medio de una tormenta. Es un espantapájaros que ha sido “clavado” en un lugar determinado, olvidado y con un destino único: espantar pajaritos. Su humanidad, su solidaridad, lo lleva a ayudar a uno de los que debía amedrentar. El héroe es tal porque sale del lugar que le han querido imponer, llevado por una acción que no busca su propio beneficio, sino el bien del otro. Es una historia diferente, donde los malos (el mesonero, el cuervo cantor, el pirata Malapata) miden todo en función de la ganancia económica, los “villanos” solo buscan un bien material. Trapito recorre la aventura con el gorrión Salapín y, posteriormente, con Largirucho, terminan buceando y ayudando a una sirena de la tiranía de un pulpo cruel pero la línea argumental no es la remachada “encontrar una pareja y ser rico”. Vale recordar: como en casi todas las películas de García Ferré hay una historia dentro de la historia, lo que propone un estimulante ejercicio intelectual en los niños.

Las bajadas de línea existen, se muestran como algo ineludible, lo “natural”, cuando en realidad es una pauta cultural. Por algo los papeles secundarios, hasta en películas infantiles – en ocasiones vasallos, tontos, vagos – sean para personajes de apariencia y modos latinos, orientales o africanos. Claro que no es fácil encontrar otras historias, la factoría Disney avasalla, tiene que crear consumistas pequeños que pidan juguetes y años más tarde, otros productos y viajes a Orlando. Tampoco son todas iguales,  si bien a Pocahontas no la dejan casarse con Smith, a Tiana no le dan la oportunidad de encontrar un principe blanco y a el jorobado lo dejan solo, Disney tiene otras producciones, hay excepciones y matices, no es cuestión de censurar, al contrario, es cuestión de proponer análisis, advertir que valores promueve.

Lo cierto que más de una vez encontré adultos que repetían modelos establecidos en ciertas películas: “Príncipes” que no ayudaban en la casa porque ya le habían “dado” a su esposa, el castillo, previo levantarlas en su corcel blanco. Mujeres frustradas, de carácter avinagrado, que envejecieron esperando hadas madrinas con premios mágicos y príncipes perfectos que nunca llegaron. Príncipes que se veían, a sí mismos, como vasallos por no ser delgados o por ser morochos. Princesas tan ingenuas y sumisas que aceptaban que la culpa era de ellas si el príncipe les pegaba. Y estaban convencidas que era su culpa ya que él las había besado pero seguía siendo una bestia. Mujeres con poder que si son atractivas, son criticadas, principalmente por mujeres sin poder, que la aceptarían en un rol secundario, acompañante, adorno, pero no le perdonan tener poderes. Princesas que una vez que un príncipe las sube al corcel, se olvidan de todos los amigos que la ayudaron y acompañaron cuando tuvo problemas. He visto princesas doloridas porque solo pueden ver como son otras las que cambian de vestidos y, a su vez, veo a esas princesas cambiando vestidos pero siempre insatisfechas, ya que el vacío inmaterial que tiene el ser humano nunca se llena con algo material y esto solo produce frustración.

La bajada de línea puede dejar huellas, instalar modelos a seguir. Educar no es solo que los chicos aprendan a sumar o leer. Los más chicos están más indefensos ante todo esto, lo mejor, para ambos, es que su familia, los docentes, los acompañen frente a películas y en lo posible, mostrarles una diversidad de historias, priorizando, claro, ciertos valores.

Rafael Ton

 

Recomendación: http://www.hijitusyamiguitus.blogspot.com

portada-dvd-petete-y-trapito

villanas_villanas

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.