EMPOBRECEN A LOS POBRES Y ENRIQUECEN A LOS RICOS.

EMPOBRECEN A LOS POBRES Y ENRIQUECEN A LOS RICOS.

A Clarín no le preocupa contarte si vive en una mansión o cuanto salen sus corbatas. Majul no lo investiga ni sospecha nada malo. Si viaja a la playa en plena crisis, ni Lanata ni Marianita Fabbiani, ni Cristina Pérez de Telefé, te cuentan todo lo que supuestamente gastó y si se fue de compras, poniendo caras de indignados (Como queriendo hacerte creer que están de tu lado) buscando que vos también te indignes. Es Luis Caputo, en la foto con su amigo, Mauricio Macri. Caputo recibió el dólar a $16 y lo dejó en $39, se devaluó tu salario, dejó las tasas en un 60%, compró Lebac, las vendió y compró dólares a $20 una semana antes de llevarlo a $34. ¿Viste? Sin bolsos, ni escuchas ilegales para ver si dice malas palabras, ni circo mediático. Sabe que ningún juez le va a mandar a allanar la casa y vimos que ninguno de los periodistas que hacía cuentas de cuanto se “perdía” en el paro, te dijo cuantos miles de millones perdió el país con el paso de Luis Caputo por el gobierno. Quintuplicó su fortuna y se va, seguramente deposita sus millones afuera, mientras el país – vos – se endeudó con la banca extranjera. Son esas cosas que pasan: no dejan un hospital nuevo, no levantan una facultad, no promueven leyes a favor de los trabajadores que menos ganan o de los marginados y hunden a un país – en serio lo hunden – pero no salen en la tele o en los diarios. Son esos medios que te hicieron creer que cuando parte de las riquezas se transfería a los más humildes, era “clientelismo” y te lo sacaban a vos, que pagar poco de luz y gas era “malo”, y que no se hacían más hospitales por culpa de “Fútbol para todos”, todo para que votaras a esta gente y odiaras a los anteriores. Llegaron, pasaron tres años, no te dan a vos ni un mejor servicio de nada ni un mejor sueldo, al contrario, te bajan el sueldo, te suben las tarifas y esas riquezas que antes se repartían: se las lleva Luis Caputo, los dueños de los medios de comunicación privados, socios amigos y sus ya ricas familias oligarcas. Y cuando se vayan tendremos que pagar deudas de un gobierno que vino con promesas de mejorar todo pero: sigue generando odios, apuntalando egoísmo, descreimiento en la herramienta política y sigue entreteniendo con mucho veneno a la clase media, mientras va descendiendo su nivel de vida. Empobrece a los más pobres y enriquece a los más ricos.

Macri-Caputo

 

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