PREGUNTADOS

PREGUNTADOS

¿Cómo se llegó a votar un rico que no sabe leer, que nunca supo que es hacer un mandado o esperar en una fila para cobrar o ahorrar para hacer un regalo a un ser querido? ¿Cómo se llegó a votar a alguien que creció en una familia que se hizo multimillonaria y que sumó 47 empresas durante el Proceso Militar mientras todo el  resto del país se endeudaba?  No se le conoce un solo invento, una sola empresa que haya sido ideada por Macri, no se le conoce una sola donación que haya edificado un hospital o una Universidad, durante toda su suntuosa vida.  Si no era agradecido con el país antes. Sí no se le conoce por su generosidad con sus empleados. Sí nos enteramos que no pagó las deudas al Estado, como la del Correo Argentino, tras el fracaso en su gestión. Si nos enteramos por periodistas extranjeros que llevó millones a Panamá para no pagar impuestos al país que le permitió obtener esas ganancias ¿Cómo hubo gente que creyó en que iba a dar empleo, a traer una lluvia de inversiones, a no devaluar el peso, a bajar la inflación, a preocuparse por el bien de los demás?

Hace unos años se multaba a las empresas por cortes de luz y el gobierno les exigía hacer reintegros a usuarios. Pero esto, para el grupo Clarín y su cohorte de medios, no importaba, sobran  pruebas que nos iban repitiendo que un corte de luz era culpa del gobierno, no de las empresas. El cambio de gobierno benefició a los empresarios que facturan muchísimo más, no tienen competencia, no ofrecen mejoras, nadie los multa, y el gobierno no les exige nada. Y el grupo Clarín ya no cree que el gobierno sea responsable. Y uno se pregunta ¿Cómo se llegó a creer aquello de “pagamos poco de luz y gas” y a opinar que tener cuentas con millones en el exterior no es corrupción a gran escala?

Muchas preguntas surgen, desde las más simples: ¿Cómo se llegó a creer que si los empresarios nos volvían a cobrar las transmisiones de los partidos de fútbol, iban a construirse hospitales y escuelas? Hasta preguntas más complejas: ¿Cómo llegaron a creer tantos argentinos que los gobiernos con buenas intenciones pero que se “equivocan” son los que nos endeudan con el FMI, los que nos niegan aumentos de sueldos y nos aumentan precios y tarifas? ¿Cómo llegaron a convencer a la gente que los gobiernos corruptos son los que dieron el aguinaldo a los trabajadores, facilitaron subsidios en transporte y tarifas, aprobaron vacaciones pagas, derecho a horas extras, pensiones a personas con discapacidad, construyeron el 99% de los hospitales públicos del país, la mayor cantidad de escuelas, promovieron universidades nuevas y gratuitas y no endeudaron al país con el exterior? Entonces… ¿Qué se evalúa a la hora de votar?: ¿Aspectos, imágenes, modales? ¿Si son pobres, sí son ricos? ¿Su pasado personal? ¿Las leyes que apoyaron o no? ¿Su capacidad de ganar dinero o si tuvieron la suerte de nacer ricos? ¿Su formación intelectual, sus investigaciones o tratados, su postura ideológica manifiesta ante ciertos hechos políticos?¿Lo que eligen mostrarnos sobre ellos las empresas de medios de comunicación?

Están quienes opinan que la gente no es estúpida, y lo que sucede es que tanto la educación pública y la privada se quedaron en el tiempo, y que la mayoría recibe la información recortada y manipulada por empresas mediáticas que son parte del poder financiero, es decir socios de los dueños de varias empresas y los dueños de miles de hectáreas. ¿De qué otra manera, si no es por los medios y por internet, se entera la mayoría de los ciudadanos de los hechos y lo que sucede con los personajes de su país? Esos medios no aclaran que pertenecen al pequeño grupo de los más ricos de Argentina. Unos pocos son dueños de diarios, revistas, radios, canales de televisión, agencias de noticias, buscadores en internet, compañías telefónicas, empresas de cables de televisión, entre otras cosas. frentealatvEllos deciden que se entera la mayoría.  ¿Cómo hacemos para enterarnos lo que estos pocos dueños no quieren? Más allá que cambien formas y colores, las noticias que nos llegan más rápido y en más cantidad, siempre apuntan en las mismas direcciones. No es credulidad. Recibe información en bares, en su casa, en los subtes, donde va, no hay otra manera de enterarse ciertas cosas. Y de los temas que no nos importan demasiado, rescatamos las “etiquetas” que los medios propagan. En las escuelas no se enseña a observar tras la noticia. Y esto nos recuerda lo que decía Malcom X: “Si no estamos prevenidos ante los medios de comunicación, nos harán odiar al oprimido y amar al opresor”.

Y, claro, también hay otras opiniones sobre la gente, está Jaime Durán Barba, asesor de campaña y del gobierno de Mauricio Macri, que menosprecia a la gente y declaró textual en su libro  El arte de ganar: “El electorado está compuesto por simios con sueños racionales que se movilizan emocionalmente. Las elecciones se ganan polarizando al electorado, sembrando el odio hacia el candidato ajeno… Es clave estudiar al votante común, poco informado, ese que dice “no me interesa la política”. El papel de los medios es fundamental, no hay que educar a la gente. El reality show venció a la realidad…”  Y esto nos remite a lo que decía Mark Twain: “Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos de que han sido engañados”.

macrimentiraEn una sociedad capitalista la competencia individual tiene un lugar destacado pero lo que más se enseña, hace años, es que el bien material es más importante que la vida, para mucha gente son peores los ladrones de cosas materiales que un torturador, un violador o un dictador genocida. Sumémosle el haber escuchado, desde chicos, la frase “lo dijeron en la tele” o “salió en el diario” como prueba de una verdad indiscutible.  Con todos estos ingredientes las empresas privadas, disfrazadas de periodismo y condcuctores de programas de “actualidad” operan según su conveniencia económica, y es por eso cada vez que un gobierno distribuye las riquezas de un país sin beneficiar a esos pocos banqueros, empresarios y terratenientes, toda la prensa los llama corruptos y ladrones. Esa es la acusación que divide en dos grandes bandos: ladrones y vigilantes. Los que apoyan a los ladrones y los que apoyan a los vigilantes. En Argentina se pasó de lo fácil que llegaba la revolución de la alegría, si se cambiaba de gobierno, a antes vivíamos mejor pero era mentira y a generar desánimo, para que la gente viva con menos pero no proteste.

Lo que cada vez se les hace más difícil disimular, es que cuando gobiernan los que las empresas mediáticas y sus conductores televisivos llaman ladrones siempre hay más trabajo, más dinero circulando, hay obras públicas y el país no se endeuda con el FMI. Y cuando llegan los vigilantes prometiendo eficiencia, honestidad y alegria empezamos a pagar todo muy caro, nuestros salarios pierden poder, vemos como endeudan al país y los únicos beneficiados son los que más tienen, los que nos cobran la luz, el gas, el cable, los alimentos, el fútbol y las viviendas, a los precios que a ellos les conviene. Y los perjudicados somos todo el resto: los que tienen tres casas, los que tienen una, los que pagan el alquiler de un local, los que alquilan, los que se reían de la “campaña del miedo” y les da verguenza admitir que fueron engañados, los que se empiezan a dar cuenta que era todo mentira, los que  son acusados de ladrones y de vagos porque los quieren despedir y los difaman esos mismo medios a los cuales antes les creían. – Rafael Ton-

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